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Conferencia pública "La pintura sumi-e o aguatinta japonesa"

Con Daishin Escobar, monja budista Zen del Monasterio Luz Serena
Sumie Daishin Escobar

CONFERENCIA PÚBLICA

 

Viernes 9 de Mayo

 

a las 20,00 horas

 

Sala Municipal de Exposiciones

 

POR DAISHIN ESCOBAR

 

MONJA BUDISTA ZEN DEL MONASTERIO LUZ SERENA

 

 

Daishin Escobar nació en El Salvador. Fue empresaria. En 2010 llegó por primera vez al monasterio zen Luz Serena. En el 2011 tomó los votos de monja budista novicia y en el 2013 recibió la ordenación completa de religiosa laica. Actualmente desempeña la labor de secretaria personal del maestro Dokushô Villalba

 


 

Sumi-E es un término que significa "pintura a tinta". Es un arte que se conoce en Japón desde el siglo VII. Fue introducido en Japón por monjes budistas peregrinos que viajaron a China. Fueron ellos quienes introdujeron en Japón muchas ideas culturales como la caligrafía y un estilo de pintura influenciada por ésta. Los japoneses adoptaron este estilo de pintura, le agregaron el don cultural japonés y lo llamaron sumi-e.

Cuando el sumi-e fue introducido en Japón los monjes budistas zen lo usaron como un ejercicio espìritual. Ellos valoraron la libertad del uso del color al usar sólo las sombras derivadas de la tinta, la totalidad del espectro, desde el negro lleno hasta el blanco. Esto enfatizaba líneas, sombras y sentimientos emocionales y encontraron que requería más disciplina, lo que era bueno para su práctica espiritual.

Hay una historia popular acerca del monje Sesshu, un pintor japonés del siglo XIV, quien cuando niño disgustaba a su abad al dibujar en vez de estudiar sus lecciones religiosas. Como castigo fue atado a un árbol para que meditara. Sin embargo, dibujó en la arena un ratón tan vívido con su dedo gordo del pié, que cobró vida, mordió la soga y lo liberó.

El sumi-e exige una dedicación de años y una entrega total. No se trata de llegar a ningún fin, porque el anhelo de un fin ya es un impedimento; lo importante es el camino. Se han de manejar los materiales, se han de ensayar las posturas. Repetir, repetir y repetir los ejercicios hasta que las extremidades pierdan su torpeza y se liberen de sus limitaciones. Cometer errores una y otra vez, y aprender a soportarlos. Así, con el tiempo, la mente se libera del deseo de éxito, la mano se convierte en un transmisor instantáneo de las emociones, y se olvidan todas las lecciones, técnicas y trucos. Entonces se alcanza la maestría.


Estas y otras muchas cosas aprenderemos en el taller de Sumi-e dirigido por la monja budista zen Daishin Escobar, del monasterio Luz Serena.

 

¡Apúntate!, te sorprenderás a ti mismo/a cuando descubras que lo que te parecía imposible, se hace realidad.

 

Plazas Limitadas.

 

Inscripción gratuita hasta conpletar plazas.

 

Más información en:

Monasterio Luz Serena

962 301 055

609 415 605

info@sotozen.es